Con las hermanas Aldona y Magda (y a veces con la tercera, Karina) trabajé en repetidas ocasiones durante mis venidas a Polonia en los años 2015 y 2016 (básicamente hicimos las sesiones en Varsovia o en mi pueblo natal en las afueras de la ciudad buscando allí los entornos naturales). A diferencia de otras sesiones, aquí aprendí que trabajar con un grupo de personas o con una pareja cambia bastante respecto cuando solo estamos enfocados en una persona. La complicidad entre fotografiados (entre ellos mismos) por un lado me ha ayudado mucho en dirigir situaciones en un ambiente mucho más natural y espontáneo y por el otro, me ha obligado a estar pendiente al mismo tiempo en más cantidad de detalles, personas y sus movimientos.